Con frecuencia, el lenguaje puede resultar confuso y utilizar palabras diferentes para nombrar a la misma cosa, o una única palabra puede designar a diferentes objetos. Pongamos, por ejemplo, que en nuestra empresa especializada en eliminar carcoma en Asturias, además de termitas, recibimos una llamada que nos pide que vayamos a su casa para acabar con una invasión de termitas que amenaza algunas de las vigas de una casa. Nuestros técnicos saben que, ante avisos como este, lo primero que tienen que hacer es determinar si, efectivamente, la plaga que hay que erradicar es de termitas o, como sucede en ocasiones, se trata de carcoma.

Porque, aunque en el lenguaje común se utilicen ambas palabras para referirse a cualquier tipo de insectos xilófagos, lo cierto es que hablamos de especies muy diferentes. Por eso, hay ligeras diferencias entre los métodos que empleamos en las empresas dedicadas a eliminar carcoma en Asturias y a la eliminación de termitas.

La diferencia más notable entre unos y otros es el ruido que producen al comerse la madera. Mientras que las termitas son completamente silenciosas, la carcoma produce un ruido muy característico que suele delatar su presencia. Fisiológicamente, cuando ves los insectos, es cuando esas diferencias son más patentes. Las termitas tienen seis patas bien definidas pero las carcomas  son larvas y carecen de ellas.

La carcoma pertenece a la misma familia que los escarabajos mientras que las termitas están emparentadas con las hormigas manteniendo, incluso, una estructura social muy similar a la de éstas. Y en esta diferencia radica una de las dificultades para su exterminio, hay que localizar su nido para que la plaga no vuelva a reproducirse.

Sea cual sea el tipo de insecto, ponte en contacto con Anobium Restauración y nuestros profesionales terminarán con él.